#291

"Puking Starshine"

Tienes un personaje. Lo desarrollas, te va bien con él, lo usas más que a ningún otro, le tomas ese cariño especial, como si fuera tu mejor proyecto, tu logro más grande en el mundillo. Lo perfeccionas cada vez más, le forjas una psicología completa, una historia detallada, un físico con lunares y cicatrices. Ese personaje ha crecido contigo, has llorado sus pérdidas y te has reído de sus torpezas y bromas. ¿Saben a qué me refiero? Sí, esa clase de personaje que todos los roleros tenemos.

El Main Charachter es un personaje que protagoniza o aparece en casi todas las historias creadas por su usuario en la mayoría de los casos. A veces se originan tramas centrales alrededor suyo o simplemente es el personaje que se acomoda mejor a su dueño. Puedes tener muchísimos Pjs. Pero no más de tres son Main, y sólo uno posee de ti ese cariño especial.

Mi MC es Maya, de quien realmente me siento orgullosa. Ni siquiera es el primer personaje que me hice, en concreto fue el tercero (tal vez el cuarto) para un foro sobre dimensiones paralelas. Empezó siendo una chica de quince años que parecía de diez, vestida de lolita y totalmente ambientada en Alice in Wonderland llamada Momo (wow, ¿enserio? sí). Tenía una gata llamada Maka y se dedicaba al asesinato a sueldo (una completa poser, plz, eran mis inicios en el rol y me hacía niñas yandere con gatos que decían desu-nya... me avergüenzo de ello cada día).

En ese foro fue a dónde más gente conocí y algunas de esas personas siguen en mi vida (saluda al público, Oruga). También fue dónde empecé a extenderme más en mis post, a intentar llegar un poco más allá cada vez (aunque si veo un post de esos ahora probablemente quiera meterme un tiro).

Por algún motivo le tomé cariño al pj. Y sí, creaba más y jugaba con todos ellos, pero Momo se convirtió en algo así como mi sello personal. Salía en los post de fondo o simplemente era la primera que elegía para roles por chat.

Jamás la metí en una relación por puros celos (y acabó siendo virgen a los cuarenta(?)) y por supuesto nada de lemmon. Era mi niña bebé y la protegía con todo. En las peleas me daba rabia que la golpearan y me quemaba los sesos con tal de ganar, fuera como fuese. No podía permitir que la mataran (aunque no fuera canon). Jamás, uh-uh. Nope. Tampoco me gustaba que la trataran mal (aunque ahora hasta lo pido, quiero que se enoje hahaha).

Entonces empezó a crecer sin que yo me diera cuenta. Cambié de foro y me metí a otro, y cuando quise darme cuenta "pum" Momo ya tenía 18 años. Otro foro y "pum" Maka había tenido gatitos. Otro foro y "pum" se fueron a mejor vida los tres gatos (en serio, murieron en un incendio) y Momo se convirtió en Maya para esconderse y cobrar venganza. 

Obtuvo un mentor, obtuvo amigos, enemigos, viviendas. "Pum" Maya tenía ya 25 años. Y yo como usuaria ya había subido de nivel cuatro veces(?). Y luego "pum", Maya sufrió una pérdida terrible y se fue a un cajón.

La dejé aparcada y al mismo tiempo yo dejé de rolear. No por falta de personal o de motivación, si no por temas más íntimos y por varios asuntos que coincidieron. Pero aunque hubiera dejado el rol, Maya seguía ahí. Yo escribía su historia, mejoraba su físico, cambié su aspecto, su forma de relacionarse, su trabajo (nunca dejó de ser asesina pero esta vez lo hice algo más realista y menos animesco). Seguía creciendo, porque era mi Main Charachter.

Finalmente, tras AÑOS (en serio, años) de esperar, de dejarla en el cajón, de casi no usarla, empezaron a haber indicios de actividad. Pequeños chats por aquí, un grupo por acá, algunos roles que por desgracia no siguieron, pero ahí estaba, asomándose a la ventana y diciendo que estaba viva.

Finalmente pude desempolvarla. Pum, Maya tiene 35 años. Trabaja como mercenaria, vive en Nueva Orleans con su enfermera en casa de una de sus antiguas rivales. Viaja de aquí a allá y ha cerrado varios círculos. Ha superado los obstáculos. Y ahora es fuerte.

Somos varios en la mesa, saluden a Hart, a Scarlet, a Death, a Ryan, a Elaine, a Chimére y a Thalkyr. Estamos en el intento de formar una alianza, estamos ahora mismo escapando por nuestras vidas, incluída mi Maya. La han golpeado, torturado, y hasta ha dado su primer beso (fangirl scream). Y aún queda mucho para ella por vivir. Y quiero que viva muchísimo más. Porque es mi Main.

Algún día les contaré sobre la mesa (si puedo intentaré convencer a Oruga para que haga apuntes en la entrada, él es nuestro narrador).

Si son roleros. ¿Tienen algún MC al que adoren y que usan siempre que pueden? Si no, si son escritores o dibujantes pero no rolean, ¿tienen algún personaje recurrente en sus obras? Todos tenemos ese alter ego que se escurre de nuestras manos para hacerse presente en momentos especiales. Y a quien finalmente damos forma y vemos crecer. ¿Quién es ese personaje en sus vidas?

#290

"Boys... will be boys"

Bueno, el otro día (osea ayer) me encontré una cosa interesante en facebook. En un grupo de rol en el que estoy, colgaron una pequeña encuesta para medir la calidad de la experiencia de las mujeres en las mesas de rol respecto a los hombres y la tensión sexual o amorosa evidente cuando personas de distinto sexo se juntan en eventos sociales. Me pareció algo interesante responderla, y por supuesto me hizo reflexionar sobre mis experiencias en diversas mesas en las que he estado.

La primera vez que jugué Rol de Mesa, fue mastereado por un amigo mío. Jugamos Dungeons & Dragons y para mí todo fue super complicado, desde la ficha hasta hacer cualquier movimiento sin que me dijeran "debes tirar el dado" sin frustrarme haha~ ¡estaba totalmente acostumbrada al rol por foro! ¡no entendía nada! Pero al mismo tiempo estar cara a cara con mis compañeros, compartir las bromas y las experiencias con los viajes, fue de las cosas más divertidas que he hecho hasta la fecha.

No era la única mujer en esa mesa, había otras dos chicas conmigo, una era amiga de todos desde hacía tiempo, la otra era novia del máster y yo, pues yo era amiga del máster y un par de jugadores, y era la primera vez que conocía a los demás. Como todos éramos más o menos conocidos, pues todo fue relajado, tomábamos refrescos y comíamos papas, jugábamos unas tres horas y luego a veces salíamos a dar una vuelta y otras sólo todos a su casa.

Desde entonces empecé a encontrarle gusto a rolear en mesa. Nos reuníamos los fines de semana y éramos a veces unos a veces otros. Más tarde abrí mi círculo y con mi novio en ese entonces íbamos a las rondas de mesas nocturnas en Sant Boi. En ellas narraba otro máster hombre, y estas veces yo era la única chica, o por lo menos al principio. El hombre quizá sí me tenía algo de favoritismo (la verdad es que le gustaba como jodía a los demás y acababa dándole buenos giros a sus tramas) al punto que cuando llegaba con las fichas, tenía algunas especialmente hechas para mí. 

A pesar de todo ello, nunca hubo ninguna tensión del tipo romántico (de todos modos yo tenía novio, pero el máster no mostraba el interés en mí más que como un buen personaje para sus historias). Los juegos eran super divertidos, super relajados y con muy buenas historias que hasta la fecha me hacen guardar las fichas con mucho cariño.

Con otro de mis másters fue que conocí Vampiro: La Mascarada. Era de los integrantes del primer grupo, y las partidas se formaron con unos pocos seleccionados de las partidas de D&D anteriores. Eramos al principio dos chicas, y luego se unió una más. El máster nos conocía (y conoce, claro) a las tres, y pues cualquier chiste era una clara broma tomada de buenas. Pero no todos los integrantes de la mesa eran tan controlados.

En esas mesas de Vampiro tuve mis primeros problemas como mujer RP. Una de las chicas de la mesa por ese entonces era mi pareja, y todos lo sabían, pero había un jugador que finalmente nos sacó de nuestras casillas a tal punto que lo echamos del grupo. Sin dar muchos detalles, el chico en cuestión parecía todo inocente y bastante bobo, pero sus acosos iban cada vez a peor, más insistente y más descarado cada vez. Primero hacia mí hasta que cuando le dijimos basta fue a por la chica restante (porque con mi novia era evidente que no podría, al ser gay). Simplemente rompió la liga, y arruinó todo el humor del grupo. Y no fue sólo por el acoso, si no por sus personajes poco serios y tendientes a arruinar las jugadas, pero ese es otro tema.

Finalmente hubo un tiempo en el que ya no hicimos mucho rol de mesa (salíamos los fines de semana, claro, pero ya no nos reuníamos específicamente a rolear). Y luego me mudé a México y no encontré ningún lugar para jugar rol. Hasta que empecé a vivir en el DF. Experiencia de la cual ya les conté un poco.

En México y en latinoamérica en general, en los grupos de "frikis" sobretodo, la tensión entre géneros es mucho más evidente que en otros lugares en los que haya estado. No sólo se debe a la "sangre caliente" si no que además no es un hobbie tan abierto y conocido como en Europa o Norte América y hay muy pocas chicas que le dediquen todo el tiempo y cariño tanto como en esos lugares.

Los dos másters con los que jugué vampiro (Adrián y Lalo, son geniales) se comportaron como auténticos narradores. Sus partidas estaban llenas de suspenso, las chicas que jugábamos eramos tratadas con respeto pero no con favoritismo (si vieran cada porrazo que nos metían) y todos los jugadores éramos parte esencial en las tramas. Además ambos estaban acostumbrados a jugar con mujeres en sus mesas tras largos años de ser narradores y los demás jugadores iban y venían y tenían pareja y se conocían entre todos (para ser una ciudad tan grande, el DF tiene una comunidad muy unida y se conocen entre todos). Ese grupo me gustaba, había mesa cada dos domingos pero entre ambas mesas mi roomie y yo íbamos cada fin de semana.

En la partida de D&D que mencioné alguna de mis entradas anteriores fue que tuve un caso (porque realmente no lo consideré un problema, pero fue un caso hahaha) que afectó a la continuidad de las partidas y la posterior cancelación. ¿Adivinan qué fue? Claro, le gusté al máster y empezó a tomarme favoritismo.

Al principio era divertido, me daba algo más de dinero, ayudaba a mis tiradas, pero era balanceado, ayudaba también a los demás y era amable con todos, pero finalmente llegó el punto en el que era más que evidente que me tenía predilección. Igual todos en la mesa sabían que tenía pareja (y sigo teniendo *corazoncito*) pero el máster estaba más que empecinado. Y según él era secreto pero todos los del grupo se enteraron por su evidencia. Se creó una situación muy incómoda. Tanto para mí por ser centro de rumores, como para el máster, que estaba enojado con todos porque era un secreto a voces, como para el resto de jugadores, que tan sólo querían jugar tranquilos. Cuando se disolvió la mesa sinceramente fue un alivio, diría que para todos.

Finalmente no he jugado más mesas físicas, del DF me mudé de nuevo a Puebla y de Puebla ahora a Los Cabos, pero no hay grupos de rol abiertos y es algo aburrido. ¿Cuál sería mi conclusión en cuanto a mi experiencia personal como mujer RP? Es algo muy genial, te lo pasas muy bien y haces muy buenos amigos, pero si no sabes manejar ese tipo de roces entre géneros puede crear una experiencia muy incómoda y alejarte de un mundo maravilloso.

¿Qué consejo doy a mujeres que quieren jugar Rol de Mesa? Anímense, vayan a grupos abiertos o formen un grupo con sus amigos. Si se sienten más seguras, vayan acompañadas de amigos a las mesas que no conozcan. Si tienen algún percance simplemente sean claras y directas con sus intenciones, no pasa nada si cortan por lo sano algo que no desean, y si se acaba, sigan buscando, porque mala hierba hay hasta en los jardines más cuidados. No pasa nada.

¿Qué consejo doy a chicos (jugadores y narradores) que buscan tener más chicas como miembros del equipo? Sólo relájense. Somos mujeres, somos jugadoras, y somos personas. No vamos a buscar novio, vamos a jugar. Nos agradan las personas que se comportan (como ha sido gracias al cielo en la mayoría de mis experiencias) como si fuéramos amigos de toda la vida. Nos incomoda que nos acosen, que nos regalen los exp y los objetos de valor. Sólo dejen que las cosas fluyan sin forzar nada. Si consiguen algo, bien, si no, pues no. No insistan e intenten ser más empáticos. Las chicas no tratamos bien a la gente para conseguir favores, normalmente lo hacemos por educación, como todo el mundo, y porque queremos tener amigos, como todo el mundo. Repito. AMIGOS.

Pero este tema sobre distinguir entre si una chica quiere ser tu amiga o te está echando los perros es más un tema para revistas adolescentes. Así que dejémoslo ahí.

A las mujeres también nos gusta el rol de mesa, nos gusta discutir con nuestros compañeros sobre nuestras estadísticas y habilidades, tener un buen rol de combate y echarnos la culpa unos a otros por las pifias, las amputaciones y las muertes derpie. Nos gusta ser guerreras, semi-orcos, hechiceras, necromantes. Siempre habrá coñas subidas de tono entre personajes y también es divertido. Pero lo que pasa en la mesa, se queda en la mesa y no siempre va con segundas intenciones. 

Y los chicos... bueno, son chicos.

Cuando vayamos asimilando ésto todos, tal vez esas situaciones incómodas por acoso o malos entendidos disminuyan. Y entonces todos viviremos nuestro frikismo en paz y armonía. 

Aquí concluye la biblia de hoy(?) espero que les haya gustado, y por supuesto pueden comentar sus opiniones en la cajita de abajo. Siempre son bien recibidos los comentarios~ Los dejo por hoy.

#289

"En un segundo le atenderemos, nuestro gerente se está lamiendo las bolas"

Y hagamos de cuenta que ese gerente no soy yo(?). Hola~ ¿cómo andan? Yo bien, haciendo algo de tiempo mientras empieza mi partida. Y como es una partida de rol, pensé en escribir algo sobre rol. ¿Tiene sentido? Bueno, sobre lo que quería hablarles era:

Adaptabilidad de sistemas de rol a partidas propias

¿De qué está hablando esta loca? ¿Sistemas de qué? Hace tanto que no habla de rol que no sé a qué se refiere. Ok, empecemos un poco desde el principio.

El rol empezó a existir hace más de cuatro décadas y se popularizó con el juego Dungeons and Dragons, famoso antes y ahora por utilizar fichas de estadísticas para dar seguimiento al crecimiento de los personajes mediante un manual y un set de dados de 4 a 20 caras. Esto ahora se llama rol de mesa (o rol de lápiz y papel) y tiene una enorme variedad de juegos con infinitas temáticas, y sobretodo, de lo que vamos a hablar. Los sistemas estadísticos de rol.

El sistema estadístico es lo que se escribe en la ficha. Cada manual de juego tiene escritos ciertos atributos y habilidades que le puedes añadir a tu personaje (agilidad, fuerza, inteligencia, carisma, etc.) y que van mejorando a medida que le sumas puntos a través de ganar experiencia durante el juego, ya sea eliminando enemigos o aprendiendo cosas nuevas. Pero cada juego tiene su propio sistema, más o menos complicado cada vez y todos funcionan.

Una ficha de Dungeons (en las versiones reducidas de una o dos páginas) puede verse así:
"¿Se ve complicado? Imaginad cuando está llena(?)"

O también así en sus versiones posteriores con más de cuatro páginas:
"Si no tienes buena letra puedes rellenar las partes permanentes con computadora, pero las partes estadísticas es preferente llenarlas a mano y con lápiz, pues son modificables."

Construir tu personaje es un estudio completo de cómo gastar sabiamente tus puntos y en qué atributo sumarlos para ayudar a tus habilidades y al estilo de pelea del personaje (por ejemplo, es inútil ponerle 16+3 de sabiduría y 11+1 de fuerza a un guerrero, pues el personaje está destinado a la pelea con armas grandes y la fuerza bruta) y cada habilidad se ve influenciada por los atributos, por lo que es bueno elegir con mucha dedicación. 

Dungeons tiene un sistema que suma los puntos en los atributos (INT, STR, WIS, CON, DEX) a tu tirada de acción (1 Dado de 20) y luego le hace puntos de daño según el arma o hechizo que utilizas (los cuales cada uno tienen atributos diferentes). 

Durante toda la partida debes lanzar los dados para determinar tus acciones a menos que el narrador decida que no es necesario y que la partida será más relajada y dedicada a la narrativa que a la estadística (lo cual es un respiro). Por ejemplo, en una pelea quieres dar con la misma flecha a dos enemigos que se encuentran en tu camino. Ésta acción se ve influenciada por la DESTREZA(+2), y el narrador decide que la dificultad de la misma es de 13 puntos, así que lanzas 1 Dado de 20 caras y te sale [12](+2)=14. La acción fue acreditada, por tan sólo un punto de diferencia, así que digamos que sí los eliminas, pero uno casi la esquiva(?). A continuación debes lanzar el daño, digamos que tu arco causa daño de 1d6 + Destreza. Lanzas [3](+2)=5. La flecha causa 5 puntos de daño y dependerá del narrador si reparte los puntos de daño, se los causa a un único enemigo o causa el daño completo a cada uno.

En cuanto a otros sistemas, tenemos entre otro de los más conocidos, los de White Wolf, creadores del universo paranormal que une Vampire: The Masquerade, Werewolf: The Gathering, Magician: The Awakening entre muchísimos otros. Sus fichas se ven más o menos así:
"Yo considero que este sistema es más fácil, requiere mucho menos tiempo de llenado y ayuda a crear partidas rápidas."

White Wolf hizo un sistema en el que se otorgan puntos iniciales (indicados al pie de la ficha para comienzos rápidos a menos que el narrador diga lo contrario por conveniencia) que debes repartir entre los atributos, las habilidades y los Trasfondos, separados en las tres columnas por las que están influenciadas (Físico, Social, Mental). Si quieres que tu personaje sea muy fuerte y sociable, repartirás más puntos a dichos atributos y habilidades, y comprarás disciplinas acordes a esas influencias. 

Cada uno de esos puntos significa 1 Dado de 10 caras que se suma y combina con otros para determinar el éxito de tus acciones que requieran tirada, por ejemplo, vas a saltar un muro de seis metros, lo cual requiere fuerza(2), destreza(1) y atletismo(2), lanzas 5 Dados que dan [7][2][5][9][10]. En éste caso no se suman los puntos. El narrador determina una dificultad a la acción (siendo realistas pondremos una dificultad de 6), así que sólo contarán los dados que superen ésta puntuación ([7][9][10]). El 10 cuenta como éxito en la acción y además es una mayoría frente a los dados que fueron descartados (3/5), por lo que la acción es aceptada sin problemas.

Los juegos de White Wolf, a pesar de tener sistema estadístico, están más destinados al rol narrativo y de actuación. Por lo cual cuenta mucho más tu capacidad de elocuencia y visualización que la tirada de los dados en muchas ocasiones, cosa que me gusta mucho más porque no tienes que pensar tanto(?) aunque la creación de un personaje requiere el mismo cuidado, pues debes saber manejarlo y actuarlo para que la partida sea mucho más entretenida.

Y ahora que les di todo el rollo, vengo a darles la explicación que quería darles.

Hay muchos juegos y manuales, adaptables a diversos tipos de historias basándose en los universos definidos. Pero ¿qué pasa cuando lo que quieres narrar no se adapta a ninguno de los juegos existentes? ¿Cómo puedo crear una buena experiencia de rol de mesa a la vieja usanza sin caer en el caos, con sus fichas, con esa magia que surge de ganar experiencia y gastarla en incrementar mis habilidades y con el control necesario para que mis jugadores y yo no nos vayamos a pique?

Ahí es cuando entra la adaptabilidad de los sistemas. En definitiva creas tu propio manual con las herramientas de las que dispones. Sistemas de lanzamiento de dados, sumas de resultados, listados de objetos y precios, estadísticas de los enemigos.

Los narradores que he conocido a través de mis años como jugadora me han otorgado grandes momentos de gozo con juegos completamente inventados por ellos, creados a partir de sistemas que ya existían, ayudándome a crear un personaje completo de la nada con tan sólo un par de numeritos aquí y dos pares de puntos por allá. Fichas hechas a mano, borradores y definitivos.

En estos momentos se está cociendo una partida de éstas con un grupo de amigos míos. El Gran Capitán Oruga tiene algunos años como narrador y esta vez quiso crear una partida ambientada en una guerra en Bagdad, una historia propia y original con aspiraciones a llegar lejos. ¿Qué hizo? Adaptó un sistema fácil y organizado y lo convirtió en algo muy útil. La ficha es algo como esto:

"Sencillo, ¿verdad?"

Lo que hizo fue otorgar cierta cantidad de puntos para repartirlos entre los diversos atributos (Combate, Precisión, Constitución, etc.) y luego elegir el sistema de dados que se iba a utilizar (en este caso sólo se van a ocupar dados de 6 caras). Su manual no tiene ni 15 páginas, es sencillo y fácil de entender. Increíble, ¿no?

Pues eso es básicamente la adaptabilidad de sistemas. Encuentras algo que te agrada y te sirve para crear algo totalmente nuevo y adaptado a lo que quieres construir. Yo creo que requiere esfuerzo, creatividad y dedicación, y sobretodo que merece crédito, por todos los narradores que hacen de nuestras experiencias algo único.

Espero que les haya gustado esta entrada~ si las cosas siguen así creo que me animaría a hacer más entradas de este estilo~ ¿Qué les ha parecido? ¿Les apetece volver a sus tiempos de rol? ¿Les apetece meterse un poco en éste tema del rol?